lunes, 18 de junio de 2007

BIOGRAFÍA ( III)

INTRIGAS POLÍTICAS

A consecuencia de esto a mediados de agosto comienza nuevamente una trama contra él, acusándolo una vez mas de asesino y señor feudal, que culmina sobre fines de agosto, donde después de inventar una trama con testigos falsos logran encarcelarlo sin ningún tipo de pruebas.
Viendo que la situación de su esposo, se complicaba cada vez mas y con la información confidencial de que la conspiración en contra del mismo tenía como objetivo, trasladarlo a Río de Janeiro, a los efectos de apartarlo de su zona de influencia.
Amelia Rodriguez de Saravia junto con algunos camaradas, deciden rescatarlo, planificando su huida de la prisión. Para ello colabora un fundidor de nombre Manuel Duque de Auchiz. Quien construye una llave réplica de la de prisión. Con la complicidad de dos guardias, Amelia entrega la llave y Gumersindo logra escaparse. Por su parte ella se fuga hacia la frontera con Uruguay con los hijos mayores: Isaac, Odorico y José Francisco. Una vecina se encarga de los mas chicos y todos se reúnen con Gumercindo en el Chuy. Siguiendo después hasta la estancia de su hermano José donde toda la familia se radico hasta que se aclarase la situación.
En febrero de 1991 asume el gobierno del estado de Rió Grande el Dr. Fernando Abbot. Su gestión aumenta el desconformismo existente y lleva a que la Unión Nacional y los antiguos Republicanos dejen sus deferencias de lado y se unan en un nuevo partido que se va a llamar Partido Federal.
Así se llega a la elección de la Asamblea Constituyente, donde en medio de una total falta de garantías, gana el partido de gobierno y pasando a presidir la Asamblea el Dr. Julio Prates de Castillos, quien va a ser el autor ideológico de la nueva constitución. En donde todo lo que es esencia de las constituciones Republicanas, es barrido de ésta sin ningún tipo de prejuicios. Hasta el extremo de que el presidente se reserva a facultad de elegir a su sucesor.
Entre tanto en Uruguay la situación política no es mejor. Al gobierno tiránico de Santos lo sustituye el conciliador de Tajes que el 1 de marzo de 1990, transfiere a su vez el gobierno al Dr. Julio Herrera y Obes. El cual como sucede en Rió Grande no respeta las libertades cívicas las que son igualmente avasalladas. Hay que recordar que las dos últimas revoluciones, La Tricolor y la del Quebracho terminaron en fracasos. Y que la oposición espera que surja un movimiento capaz de oponerse a esta situación.
El 3 de noviembre de 1891, Deodoro da Fonseca, disuelve el parlamento y se convierte en dictador, declarando el estado de sitio y desterrando a todo opositor a su gobierno y Julio de castillos presidente de Rió Grande, evita que la Asamblea del Estado se reúna para reprobar el golpe y de esta forma tácita lo respalda.
Todo el estado reacciona rápidamente y comienzan a generarse múltiples focos de rebelión.
En Río de Janeiro se subleva la escuadra y Deodoro da Fonseca pasa el poder al vicepresidente Floriano Peixoto.
Entre tanto, El juicio llevado contra Gumersindo en Santa Victoria, ahora con un juez imparcial, falla a favor de este, declarando inocente de aquellos cargos falsos que se le imputaban por medio de testigos también falsos.
El 8 de junio Barros Casal, histórico Republicano disidente, al frente de la Junta de Gobierno de Río Grande, rompe con Castilhos y Peixoto, reconoce la mayoría popular de hecho de Silveira Martins en el Estado y como solución cede el gobierno al Mariscal Correia da Cámara.
Derrocado este, es sustituido en el gobierno por Victoriano Carneiro Monteiro (1892).
A partir de esta capitulación las fuerzas oficialistas, se dedican al pillaje en todos los municipios del sur. El robo y el asesinato se hacen moneda corriente en manos de los soldados del gobierno, destacándose en este sentido los Cnles. Mota y Pedroso por sus piquetes de soldados irregulares convertidos en verdaderos delincuentes.
El desatino de las fuerzas del gobierno es tal, que del pillaje se pasa lisa y llanamente al asesinato vil, de cuanto acusado de opositor se les cruzara en el camino. Mientras tanto Floriano Peixoto continuaba actuando decisivamente contra la autonomía del Estado de Río Grande, ejerciendo su influencia en todos los asuntos internos de la provincia a fin de afianzar el poder central.
Terencio Saravia, primo de Gumersindo y hermano de Cesario, fue apresado por hombres del Cnel. Elías Amaro en su casa de Bagé, torturado, mutilado y asesinado frente a su familia. Y después de un saqueo total de sus bienes es estaqueado y por ultimo, los soldados, juegan tiro al blanco con su cadáver.
La muerte o el destierro, no queda otra salida para los Federalistas, calculándose que unas diez mil persona se exiliaron en Uruguay y Argentina.
El propio Gumercindo y toda su familia, amigos y empleados, apenas logran llegar a salvo a la frontera.

PRINCIPIOS DE LA REVOLUCION

Gaspar Silveira Martins se convirtió en el principal dirigente político opositor al gobierno en el exilio. Su posición al igual que la de Gumersindo, hacía hincapié en que lo que importaba era tener un gobierno honesto, que respetase los derechos individuales y civiles de la gente.
Martins se ocupó durante todo este tiempo de la organización política e ideológica de la revolución, de las misivas y de los contactos. Los preparativo bélicos, quedaron a cargo de Gumersindo que era un gran conocedor del medio y de la gente, un hombre prudente, pero ejecutivo, acostumbrado a tomar resolución rápidas y con experiencia en este tipo de eventos. Por su parte el Gral. Jao da Sllva Tavarez, es reconocido por su trayectoria, figura emblemática de la sublevación, aportando todo su prestigio personal y su poder de convocatoria, pero reconociéndose que contaba con una edad muy avanzada para una empresa de esta magnitud.
Todos los demás principales dirigentes revolucionarios se encuentran también en suelo oriental: Barros Cassal, Manuel Dourado, Azambuya de Castro, Raphael Cabeda, José Serafín de Castillos ( Juca Tigre), Alburquerque Pina, Coello. Cneles: Prestes Guimaraens, Guerreiro Victoria, Cunha, Barboza y Netto.
Gumersindo, es quien cuenta entre todos los jefes, con el respaldo de Silveira Martins y de la mayoría de las figuras más representativas del Partido Federal, para ser el futuro Jefe Militar, comienza a conformar su División por el Depto. De San José, a través de dos figuras significativas del Nacionalismo, Cicerón Marín y el Gral. Papillón ex camarada en la revolución del 70. Se le unen unos 350 maragatos que van a constituir por su experiencia lo más selecto de su División y lo van acompañar a lo largo de toda la revolución, llegando incluso a darle nombre a su divisiones. Cuando cruza la frontera primera vez, a la altura de Acegúa, un destacamento del gobierno envía un telegrama, diciendo que cruzó Gumersindo con una división de maragatos.
El 31 de enero, después de despedirse de Amelia, su esposa, se dirige a Aceguá y el 2 de febrero de 1893, es el primer jefe que va a cruzar la frontera. Inmediatamente lanza una primer proclama, donde llama a cerrar filas en contra de la opresión y la tiranía del gobierno, y no hace distinción de partido alguno, reclamando la participación de todos los brasileros, y termina la misma con la arenga “ Viva la Nación brasilera “ “Viva Río Grande del Sur”
Con diferencia de días van ingresando los otros jefes y sus Divisiones sumando en total unos seis mil hombres.
Y el 5 de febrero en Carpintería el Gral. Tavares lanza la proclama oficial de la sublevación, llamando también a todos los brasileros a sumarse a la cruzada libertadora.
El 11 de febrero en Salsinho, se produce la primera acción, un tiroteo de las fuerzas comandadas por Gumersindo con las del Cnel. Mena Barreto.
El 22 de febrero, se produce un segundo enfrentamiento en el pueblo Don Pedrito, donde las fuerzas del gobierno, se rinden.
Y el 17 de marzo cae Alegrete, incorporándose, además, el Cnel. Luis Alves Leite de Olivera Salgado, oficial del gobierno que se pasa a los revolucionarios, quien dada su trayectoria pasa a ocupar la jefatura del 2º ejército con el grado de General.
La propaganda del gobierno contra la revolución, acusa a esta de querer instaurar de nuevo la monarquia, esto es simplemente una estrategia de desprestigio. Es una tentativa de desfigurar el sentido de la lucha y de desprestigiar al enemigo.
Pero en la proclama del 5 de marzo de 1893, queda bien en claro los reales ideales del Ejercito Libertador, cuando al final de la misma dice “Viva la nación Brasilera, Viva el heroico pueblo Riograndense.
El 29 de marzo cae el pueblo de Poncho Verde y la insurrección se propaga por todo el Estado de Río Grande.
El 15 de abril, el gobierno hace arrasar la estancia de Gumersindo Courral de Arroios en Santa Victoria do Palmar y requisa todos sus bienes.
El 3 de mayo en Inhanduy, se produce un nuevo enfrentamiento, donde una patrulla a cargo del Cnel. Aparicio Saravia dispersa a fuerzas del gobierno.
A mediados de mayo los revolucionarios acosados por la falta de recursos, municiones y caballos, sufren algunas deserciones de grupos que pasan la frontera para protegerse en Uruguay.
El Ejercito Libertador no puede presentar batalla al descubierto porque carece de suficiente municiones por lo que debe movilizarse continuamente en medio de un invierno que comienza a ser muy frío y lluvioso.
Esta situación incierta hace que en el ejercito revolucionario comiencen a surgir discrepancias, que llevan a que los generales Salgado y Tavares crucen la frontera para refugiarse en Uruguay.
Solo queda Gumersindo, quien es designado General en Jefe de la Revolución con un ejército de unos 1500 hombres en condiciones sumamente difíciles. Decide entonces dirigirse hacia el norte, pues si no cruzaba la frontera debía movilizarse rápidamente para no verse encerrado por fuerzas del gobierno. Poniéndose en marcha hacia Sao Sepe, donde logra entrar el 6 de junio.
El 17 de junio en Jaguary, tiene los primeros enfrentamientos con la División del Norte, encargada de seguir y acosar permanentemente a las fuerzas revolucionarias en todos sus desplazamientos.
El 20 acampan en Pirahí donde enfrentan y vencen a las fuerzas al mando del Cnel. Menna Barreto. Con el cual se vuelven a enfrentar en Sarrilhado , en donde divisiones al mando de Aparicio y Torquato Severo lo derrotan nuevamente.
Las fuerzas revolucionarias cuentan en ese momento con unos dos mil hombres. Sin embargo el movimiento comienza a ser conocido en otros estados de Brasil. En Río el almirante Eduardo Waldenkok se subleva y elabora un plan para sitiar las ciudades de Río Grande y entrar en contacto con el Gral. Gumersindo Saravia. El plan fracasará pero deja plantada la semilla para futuras acciones. Mientras tanto, el Gral. Luis Alves Leites de Olivera Salgado, vuelve a cruzar la frontera y retoma nuevamente la lucha.

SUBLEVACIÓN DE LA ESCUADRA

A mediados del mes de setiembre el almirante Custodio de Mello, subleva la flota de guerra brasilera, con el acorazado Aquidabán como buque insignia, levantando la bandera blanca de la insurrección en pleno puerto de Río de Janeiro.
Enterado él ejercito Libertador de estos acontecimientos, el Gral. Saravia decide tomar la base de la flota que patrulla el Río (Uruguay) Itaquí, esta plaza por su posición y defensa, se juzga inexpugnable, sin embargo Saravia decide apoderarse de ella. Las tropas deben recorrer un largo camino para lograr su propósito, mientras van presionadas por las divisiones gubernistas de los coroneles Lima y Pinheiro Machado.
El 20 de setiembre el Ejercito Libertador se encuentran a orillas del caudaloso Río Ibicuy. El cruce resulta tremendo , sobre todo por la caballería, seis días se demoran en hacerlo y el 27 de setiembre cae Itaqui en manos de Aparicio, pero la flota apostada allí no se une a las fuerzas revolucionarias y mantiene una actitud neutral.
Es de hacer notar que la estrategia del ejercito revolucionario es estar en constante movimiento para evitar ser acorralado por las divisiones del gobierno. Esto ocasiona un enorme desgaste en hombres y animales, que debían soportar con estoicismo las crudas realidades del clima y el medio. Esta estrategia era perfectamente dominada por el Gral. Gumersindo, que en su oficio de tropero había acumulado durante muchos años experiencia en el transporte de grandes tropillas de ganado.
El ejercito libertador comienza su marchar hacia Santa Catarina, ya que la escuadra sublevada en Río de Janeiro, se encuentra ahora realizando acciones en este Estado, asentandose en Desterro capital del gobierno provisorio de Santa Catarina.
El ejercito pasa por Povinho do Boqueirao, Cruz Alta, atraviesan Cosinho, y el 13 de octubre Passo Fundo y llegan a la ciudad de Lagoa Vermelha.
Esta ciudad espera a los libertadores con gran expectativa, y allí se enteran de que Santa Catarina se ha pronunciado por la revolución. De esta manera el vuelco de los acontecimientos ha sido total.. El gobernador Machado, sin posibilidades de recibir ayuda por parte del gobierno central, decide integrarse a la revolución y el 10 de octubre se establece una Junta Gubernativa. El ejercito continua la marcha desplegado en dos columnas, separadas a no mucha distancia una de la otra. Pasando por Vaccaría, Campos dos Ausentes y el 25 de octubre se encuentran en Bomfin. Luego cruza el rio Pelotas y pasa al estado de Santa Catarina .

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