lunes, 18 de junio de 2007

BIOGRAFÍA ( II )

SANTA VICTORIA


El 26 de junio de 1883 sucede un hecho típico de la rivalidad política de esa época y que fue fundamental en la vida del caudillo. Ese año se produce un incidente promovido y alentado por sus enemigos políticos, donde dos troperos, Rufino y Carmelo López introduce con intencionalidad, ganado, cortando los alambres en un sector del establecimiento La Pandorga, propiedad del padre de Gumersindo y que este administraba. Este con un grupo de peones armados expulsa a los intrusos, produciéndose un hecho de sangre que es utilizado por el comisario Toribio Montes de Oca y el alcalde Servando Olivera, ambos gubernista, para culparlo a este del hecho y acusarlo. En una típica acción política de la época.
Conociendo como funcionaban las instituciones en la época y para evitar ser victima de esa confabulación, Gumersindo decide cruzar la frontera y refugiarse en Río Grande hasta que se aclarase la situación. Su defensa queda en manos del Dres. Luis Rodríguez Larreta y José Pedro Ramírez.
En 1885 ya se encuentra instalado con toda su familia en Santa Victoria donde rápidamente comienza a gozar de gran ascendencia en el medio, para 1887 su prestigio es muy importante hasta convertirse en uno de los hombres más influyente del partido liberal y llega por ello a delegado de Policía de Santa Victoria.
Pese a ello en 1886 cruza una vez más la frontera para unirse a la revolución de Quebracho junto a Chiquito y Aparicio en la lucha contra el despotismo de Máximo Santos.
Y el 3 de junio de 1887 a los 36 años, se hace justicia, y en sentencia definitiva se lo absuelve de toda responsabilidad en el incidente de La Pandorga. ,Y en juicio con jurado, realizado en la ciudad de Montevideo, el juez Dr. Joaquín del Castillo declara su total inocencia.
La estancia “Curral de Arroios” se encontraba a tres leguas de Santa Victoria do Palmar con márgenes sobre la Laguna Merin y conectada a la frontera con el Chuy por un primitivo camino de tierra, muy difícil de transitar en épocas de lluvias.
A las tierras originales, entre 1889 y 1993, Gumersindo va agregando, en sucesivas transacciones, nuevos campos.
Hasta totalizar en total unas 10.000 hectáreas las que van a constituir su establecimiento Rio Grandense. En el mismo hace construir una importante casa con mirador, 40 habitaciones, amplios galpones y diversos ranchos sobre la costa. En total llegó a emplear, en sus actividades agropecuarias, 250 peones, mas capataces.
En poco tiempo se adapto a la sociedad de Santa Victoria, cumpliendo con todos los compromisos sociales del medio. Sus hijos varones son enviados al colegio de la ciudad a cargo del profesor Carlos Gama Lobo de Eca. Participa activamente en actividades de carácter comercial, político y social. Tanto él como Amelia son personas amenas, entretenidas y afectuosas y fueron famosos las fiestas y los bailes organizados por ellos en su estancia. Ambos son excelentes anfitriones y lo demuestran en cada ocasión en que se hace necesario, granjeándose las simpatías de los vecinos.
En ese momento, el gobierno de Brasil estaba en manos del emperador Pedro II. La monarquía era bastante equilibrada y había introducido una serie de reformas políticas apreciables. Los derechos civiles gozaban de cierto respeto y también gozaba de un respeto apreciable por parte de la población el Emperador. Existían tres partidos políticos. El Conservador, el Liberal y el Republicano. Los dos primeros son los partidos mayoritarios y es precisamente con el Partido Liberal con el que simpatiza Gumersindo. El presidente de este partido, es un oriental, nacido en Cerro Largo, pero riograndense por adopción y absoluta convicción, Gaspar Silveira Martins, senador y consejero del imperio. El Partido Republicano constituía un partido con entusiasta militancia pero menor caudal electoral.
En este contexto político, corría el año 1888, la comarca se encontraba infectada de maleantes y ladrones, que acosaban todos los establecimientos del lugar. Una noche la gavilla de los Centurión copan Corral de Arroios y dada la superioridad numérica de sus hombres y el poder de fuego de su armamento, se les hace imposible oponer resistencia.
A partir de ese momento Gumersindo organiza y refuerza el armamento de su gente y comienza un combate sin tregua a la delincuencia. Iniciando la persecución de cuanto maleante anduviera en la zona.
De esta forma se gana el respeto de todos los vecinos de Santa Victoria, pero la antipatía de la policía y los caudillos políticos del partido de gobierno, el Conservador, ya que su prestigio iba en aumento y esto no les servía a sus intereses políticos.
Comienzan entonces a tejer en torno suyo una leyenda en que lo muestran como un bárbaro y asesino señor feudal al que había que combatir sin piedad.
Gumersindo se da cuenta que se avecinan tiempos difíciles. El sectarismo político y la falta de respeto por los derechos individuales y cívicos hace que se recueste al partido liberal, el que a su vez lo apoya. “...Brasil marcha a grandes pasos hacia una revolución...”


RIO GRANDE


Y Toma como propia una frase del profesor Gama Lobo D`Eca que le gusta mucho: “ La libertad no se defiende de rodillas se conquista espada en mano”
En 1888 el Partido Liberal gana las elecciones de la Asamblea Provincial y así gana el gobierno de Río Grande, la dominación conservadora llegaba así a su termino. Gumersindo es nombrado entonces por el vicepresidente en ejercicio, Prestes Guimaraes , Delegado de Policía de Santa Victoria o sea el grado de Teniente Coronel de la Guardia Nacional. Debido a esto, el Partido Conservador lleva una campaña difamatoria contra él a extremos inapceptables..
En honor a los servicios prestados, Pedro II le ofrece a Gumersindo un titulo nobiliario; el Baronato de Santa Victoria do Palmar. Este no acepta, lo que demuestra claramente su espíritu Republicano y la falta de ambiciones políticas.
El 15 de noviembre de 1889, en forma totalmente sorpresiva, cae el imperio y Don Pedro II se exilia en Portugal. Manoel Deodoro da Fonseca proclama la República y asume el control del estado.
Comienza entonces una nueva etapa, común a distintos países de América, caracterizada por regímenes fuertemente autocráticos y de un sectarismo rayano en la confusión entre partido y gobierno. Donde las concepciones de Democracia y República eran totalmente primarias desconociéndose totalmente los derechos civiles de los ciudadanos. Esta etapa se caracteriza en primera instancia por rápidos cambios políticos. Debido a los cuales, se produce el pasaje, de gente de los partidos Conservador y Liberal hacia el nuevo partido de gobierno, que hasta ese momento constituía un partido minoritario.
Aprovechado la oportunidad para fortalecer posiciones, el Dr. Julio Prates de Castilhos líder del partido y figura principal del gobierno Río Grandense, decide enviar al Dr. Assis Brasil a Santa Victoria, para convencer a Gumersindo de integrarse al partido de gobierno, conociendo las simpatías de este con muchos de los dirigentes locales Republicanos. La gestión no tendrá éxito debido a las condiciones morales de Saravia. Este si bien no había pertenecido a los cuadros directrices del Liberalismo, había trabajado para este partido y había sido apoyado por el mismo, cuando fue objeto de una campaña difamatoria por parte del partido Conservador. Por lo tanto consideraba que les debía cierta fidelidad. Además, no veía con buenos ojos que dirigentes de ese partido, que personalmente lo había perseguido, ahora estuviesen militando entres los republicanos intentando congraciarse, ahora, con el poder. Muchos de estos, además de condiciones morales sumamente cuestionables, eran los que mantenían las posiciones más sectarias.
Es necesario dejar en claro que Gumersindo en todo momento manifestó su adhesión a la República y da claras señales de respetar su funcionamiento. Lo que no adhiere es al Partido Republicano y su actitud absolutista y conciliante con elementos desconfiables, que habían sido sus enemigos.
El nuevo gobierno deL mariscal Deodoro Da Fonseca, comienza entonces a hacer gala de un autoritarismo radical y de un pésimo manejo de la economía. El desconformismo comienza a surgir por todos lados y la oposición se nutre de hombres de todos los partidos, incluso de antiguos dirigentes históricos, del Partido Republicano. Así se crea la Unión Nacional que reacciona contra el acuerdo entre Deodoro Da Fonseca y Julio Prates de Castilhos, por el cual, aquel, le entrega a éste, el manejo del gobierno estadual.-
Quienes fueron enemigos de Gumersindo durante la administración conservadora, son aceptados por el Castilhismo y vuelven al poder. El arribismo, la impunidad, el sectarismo, las venganza marcan las primeras horas de la República.
El 2 de julio de 1990, Gumersindo es nombrado presidente del movimiento en Santa Victoria, por su fuerza moral y su integridad cívica.

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